El país asiático aprobó la construcción de seis torres de almacenamiento gravitacional de energía, que se basa en elevar y dejar caer bloques de hormigón de 30 toneladas.
China realizó un nuevo avance en materia de transición energética y aprobó la construcción de seis torres de almacenamiento energético que se basan en el movimiento de bloques de hormigón de 30 toneladas, mecanismo impulsado por la empresa suiza Energy Vault. Según consigna el medio Ex-Ante, ya existen tres torres construidas en las afueras de Shanghái, las que están integradas a la red eléctrica estatal.
En ese sentido, la positiva evaluación que las autoridades locales realizaron del sistema de almacenamiento gravitacional impulsó la construcción de las otras tres torres restantes. En Estados Unidos también se está probando esta tecnología con un proyecto piloto en Texas.
La infraestructura es un edificio de 175 metros de alto, construido cerca de un parque eólico, equipado con una grúa de seis brazos para levantar y dejar caer bloques de hormigón de 30 toneladas. En China, el sistema puede aportar 25 MW de electricidad a la red durante 4 horas.
Funcionamiento del sistema
Desarrollado por la empresa suiza Energy Vault, es el primer sistema comercial en el mundo de almacenamiento por gravedad.
El almacenamiento gravitacional consiste en elevar un objeto a cierta altura, en este caso bloques de hormigón, y luego dejarlo caer. La energía eléctrica usada para elevarlos se almacena en forma de energía potencial en el mismo bloque y, al caer, se transforma en energía cinética (la que tiene un cuerpo en movimiento).
Esta energía cinética activa un generador instalado en la torre, que genera electricidad y la suma a la red, de acuerdo con la demanda.
El proyecto de Energy Vault tiene una serie de ventajas que no impactan al medioambiente. De hecho, para subir los bloques aprovecha el exceso de energía renovable. Además, se utilizan materias primas disponibles en cada lugar para armar los bloques, reduciendo la cadena de suministros y su huella de carbono. Según la propia empresa, cada torre de almacenamiento tiene una vida útil de 35 años.